Desenterrando misterios

En las piernas debo tener alguna especie de hormona irresistible, porque el perro de este buen hombre no dejó ni un momento de practicarme movimientos amatorios en los flancos.

Mientras conversábamos con el señor, el animal embestía sin tregua, inexplicablemente atraído por la dupla poco sexy de mi tibia y peroné.

–Se ve que le caíste bien –me dijo él sin soltar el detector de metales.

Me llamó la atención el aparato y la curiosidad me hizo improvisar una entrevista, la única forma que conozco de relacionarme con extraños.

Estábamos cerca del río, sobre uno de los caminos de tierra que llevan hasta las playas turísticas. Y como no había visto nunca a alguien con un coso de esos (una especie de escopeta con un plato en el extremo y con un tablero de comandos con luces y números digitales en el mango), decidí indagar.

Habremos charlado una media hora y en todo ese tiempo el bicho no paró un segundo de pistonearme las extremidades inferiores con una energía que no he visto ni en la más vergonzosa de las categorías triple x. Sigue leyendo

Publicado en Breve relato | Deja un comentario

Furor por «El Principito»

Con nombre de cantante melódico africano y pinta de recién egresado del colegio, hace pocos días un tal Nayib Bukele asumió la presidencia de la República de El Salvador.

“Ajá, ¿y?”, dirá usted, tal y como dije yo cuando leí la noticia.

Pero no es el nombre (que en rigor es de origen musulmán) ni el récord etario (con 37 años, se convirtió en el presidente más joven de toda Latinoamérica), sino las cosas que está haciendo las que llamaron la atención de un colega que me mandó la noticia.

La primera medida de gobierno de Bukele fue despedir vía Twitter a los parientes acomodados del gobierno anterior.

–Vos que escribís sobre series y películas, mirá esto y decime si no es un personaje de ficción –me puso mi amigo.

Con mensajes escuetos y sin vueltas, el flamante presidente empezó a mandar a funcionarios a su casa:

“Se le ordena al Secretario Privado Fulanito remover de su cargo como director de tal cosa a Menganito, con el salario de tres mil dólares que cobraba contrate 3 técnicos de mil c/u”, dice uno de los mensajes.

Y son muchos. Un montón.

En pocas horas, Bukele limpió ministerios y dependencias usando solamente su teléfono celular, con el que se deshizo de toda la parentela acomodada por sus predecesores. Sigue leyendo

Publicado en Breve relato | Deja un comentario

Un agradecimiento al hombre que me salvó la vida

El hombre que me salvó la vida en 2012 se murió hace unas semanas escuchando Frank Sinatra, mientras hacía gimnasia.

Siempre me gustó decir que los libros me sacaron de los pozos más profundos, pero debo reconocer que si todavía tengo hilo en el carretel es gracias a él y no a otra cosa.

Mi tío era uno de esos médicos retirados a los que se molesta con frecuencia porque –a pesar de haber colgado el guardapolvo–, conocen el cuerpo en la práctica mucho mejor que otros que se chamuscan las pestañas revisando bibliografía, sin mirar al paciente.

El Eduardo siempre estaba al otro lado del teléfono cuando había problemas. Y fue al primero que llamaron cuando me encontraba internado tras una operación que me había eliminado la sensibilidad del cogote para abajo.

Era diciembre, hacía calor y yo flotaba embriagado de anestesia en una terapia intensiva. Sigue leyendo

Publicado en Breve relato | 3 comentarios

El baño, la última frontera

Debí sospechar que algo no andaba bien porque no es normal que una persona se pase 25 años seguidos con descompostura de vientre. Le atribuí el problema durante mucho tiempo a los embates del colon irritable, cuando no a la alcalinidad del agua (por no mencionar la radiactividad de las empanadas del delivery al que me había abonado en mis épocas de estudiante).

Hasta que por fin descubrí que se trataba de un inconveniente con la digestión de las harinas.

Ahora que me incorporé al bando de la gente que hace sus necesidades en tiempo y forma, la perspectiva del mundo ha cambiado rotundamente, y lo comentaba por estos días con un colega, que escuchó con atención los pormenores escatológicos de mi epopeya a lo largo de un cuarto de siglo.

–Es que no hay peor discriminación que la que se ejerce sobre una persona que se hace encima –sentenció él y me dejó pensando.

Su diagnóstico me remitió de inmediato a la cantidad de veces en las que me sentí rehén de los excusados, la incontable sucesión de anécdotas producto de una vida condicionada por la proximidad de un baño.

–La situación de las personas con tendencia al desarreglo –analizó mi colega– es comparable a la que padecen otras minorías subyugadas por cuestiones de credo, raza o ideología. Sigue leyendo

Publicado en Breve relato | 2 comentarios

Paseos accidentados

Suelo elegir las horas del alba para sacar a la Fanta a que dé una vuelta. Creo que en el fondo también lo hago para no sentir tanta culpa por mi sedentarismo. Pero no voy a negar que hay algo de terapéutico en el acto de pasear un perro, incluso si cada tanto hay que agacharse a embolsar un sorete.

Las primeras caminatas fueron complicadas: un animal joven con semejante chasis no es fácil de controlar. Pero con el correr de las jornadas, el can fue adquiriendo cierto autocontrol y ya no hacía falta tironear tanto para que siguiera el ritmo.

Ahí, creo, comencé a disfrutarlo. Y calculo que ella también, pero andá a saber qué piensan los perros.

Lo que empezó como tortuosas caminatas como si estuviera domando un caballo con la correa, no tardó en volverse un paseo a velocidad crucero y paso firme, hasta relajado.

Desde la primera salida –una vez que las vacunas estuvieron en regla–, hicimos un mapa mental de zonas que hay que evitar, entre las que figuraban los domicilios habitados por perros con los que Fanta no iba a poder socializar nunca por incompatibilidad de caracteres. Sigue leyendo

Publicado en Breve relato | Deja un comentario