012: confortablemente entumecido

Hace unos años, esto que me pasó le habría significado una muerte lenta y dolorosa a un paciente desesperado. Imagino que esa persona hipotética del pasado se habría retorcido como una víbora del dolor, hasta que un buen día ya no podría salir de la cama. Esas médulas de antes -sin los poderosos calmantes de ahora- habrían colapsado, estranguladas por enigmáticos tumores indescifrables.

El señor de antes, probablemente, se habría tirado por la ventana o se habría volado la cabeza con un trabuco, con tal de evitar el sufrimiento.

Pero ya no es antes y el hombre llegó a la luna, y la mujer empezó a votar, y al final los cadáveres suicidados de dolor pasaron por las mesas de las morgues para perfeccionar las técnicas médicas con las que los tipos de hoy podemos seguir tipeando boludeces en la compu.

Vivimos en una era vertiginosa. Estrenamos siglos que nos permiten subsistir, coger sin embarazarnos, mandar mensajes de texto al plomero y rehabilitar los costados dormidos de nuestros cuerpos.

Todos los días de la semana tengo que hacer gimnasia para que no se den por vencidos mis miembros. Y también Terapia Ocupacional, para que no se me marchiten los dedos. A esto último lo hago con la Gise. Con ella practicamos motricidad fina; manipular elementos pequeños, estirar banditas elásticas, etc..

Desde hace unos días empecé a quitarme el cuello cuando rehabilito, aunque la cabeza se me cansa un montón:

Terapia Ocupacional

(foto que me sacó la Ceci, mientras esperaba que me trajeran masilla para jugar. Nótese la adaptación para el teclado de la compu, el cuello al fondo y la cara de pelotudo en primer plano).

Los ejercicios siguen dejándome molido. Todos los terapistas se han puesto en modo sádico y me meten unos cagadones bárbaros: mucha pierna para fortalecer el tronco y las abdominales, mucho tríceps para sacarme la flacidez octogenaria de los brazos.

Está bueno. A pesar de la paja que me da hacer gimnasia, siento que el cuerpo valora la estimulación.

Los señores de antes, seguramente, no contarían con la ayuda de las Gises, las Cecis, las Yanis y los Marianos de ahora, que una vez por semana nos soban las piernas y los brazos para que no nos marchitemos.

Comparto gimnasio con jóvenes pausados por ACVs, con tipos de cuellos rotos por accidentes de moto y autos, con gente de ahora que no necesita saltar por la ventana. Cada uno, a su manera, suda las camillas, resiste, se empeña en sacarle ventaja a la mala suerte.

A mí me asombra el trabajo diario de algunos (trabajo necesario, loable). Los chicos de rehabiltación que salen de su casa dispuestos a ponerle el pecho a los avatares de los que los necesitamos. Ya sea para corregir una cifosis y un par de miembros entumecidos o para evitar que una afasia le cague la sonrisa a un abuelo.

O para que un chiquito vuelva a jugar en una plaza.

Me asombra eso y la posibilidad que tenemos los de ahora de contar y contarnos lo que nos pasa.

Me asombra que los chicos de la terapia intensiva me dejen un comentario en una de las crónicas de este pequeño viaje, o que uno de los terapistas se tome las cosas con humor y me saque una foto para ilustrar mi fatiga cuellar.

Ya no sé si me he convertido en Claudio María Domínguez sin darme cuenta, o si las personas de ahora, con lo cortas que son las distancias, tenemos afectos que nos impactan más de cerca.

Sigo adelante con mis pequeños objetivos, mis discretas voluntades.

Volver a casa, estrechar la mano de alguien sin que parezca que tengo un pescado muerto en la punta del brazo, ponerme solito el desodorante, encender mis armados con la derecha.

Lo que éramos antes y lo que somos ahora coincide en un punto irreal y difuso, un punto en el que lo aprendido y lo que falta aprender se fusiona para darnos la noción de un presente continuo.

Confortablemente entumecido, le voy sacando las hojas al calendario, voy domando las escaleras, voy acelerando el paso. No hay puerta que se cierre sin dejar lugar para que se abra otra. Por esas puertas nuevas nos colamos los rezagados, los que, contra los pronósticos, seguimos aprendiendo a ponernos los zapatos.

Ya llegarán tiempos de escribir más largo, de tirarse de cabeza en una pileta, de ver parpadear los semáforos amarillos en una avenida mojada mientras en la radio suena nuestra canción favorita.

Mientras, los rezagados soñamos con tomarnos vacaciones de las vacaciones, imaginamos un salto hacia adelante en el tiempo para mirar atrás y hacerle pito catalán a la suerte.

No sé si eso se llama fe, esperanza u obstinación.

Solo sé que, tenga el nombre que tenga, se siente muy pero muy bien.

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30 respuestas a 012: confortablemente entumecido

  1. Javier dijo:

    Vamos Playo, siga con ese optimismo que contagia!!!!

  2. Vivian dijo:

    Es fe Jose! Eso se llama Fe! Dios te ha estado cuidadando porque tiene planes muy importantes para tu vida! Te quiero un toco Playo!

  3. Sabalero dijo:

    Alegra saber de vos, ojalá sigas con esa misma voluntad para ponerle el pecho, un abrazo.

  4. Natushka dijo:

    Estás en un camino difícil en el que vas aprendiendo y nos vas enseñando. Gracias por eso. Mucha fuerza para seguir, José, y un abrazo para acompañarte en el viaje.

  5. Noelia dijo:

    Hola José! después de tanto tiempo que no pasaba por aquí, y recomendando tu blog a un lector sin lecturas, me topé con tus crónicas (que devoré en minutos nomás). Me alegra mucho saberte bien después de todo lo que te pasó… Me reí como loca, me reí como siempre que te leo! Son geniales tus ocurrencias! Quiero más Peinate! Abrazo

  6. Poulette dijo:

    Sos un capo, José. Siempre bueno leerte, siempre.
    ¡Abrazo!

  7. nana dijo:

    No puedo empezar la mañana (acabo de madrugar) moqueando. Me puso sensible hasta que leí Claudio María Dominguez y me imaginé dándole tipo carterazos en su cabeza con el cuello ortopédico.
    ¡Qué lindos los ángeles del inframundo!
    Fuerza, Playo, fuerza.
    ¡¡¡Abrazo!!!
    PD: Creí que el de la foto era Luisito Paredes. No sé si es bueno o malo eso.

  8. Carlitos dijo:

    ¡Excelente José! Siempre para adelante, con fé y actitud…

  9. Juan dijo:

    Fuerza, José. Hacés ver mis sesiones de fisio por una rotura de rodilla como la nada misma, ja. Gracias, hermano. Abrazo!

  10. elrober dijo:

    gracias, querido de mi alma, por hablar en plural, yo también necesito vacaciones de mis vacaciones, nunca tuve tantas ganas de trabajar, en mi vida, lo juro..

  11. «Sigo adelante con mis pequeños objetivos, mis discretas voluntades» fuáa y es que tuve que mirar el mate que sostengo con la izquierda mientras con la derecha muevo el mouse, todo en piloto automático, sin tener que pensarlo…
    ¡Vamos Playo!!! Usted antes de ser un «domador de escaleras » (tremendo eso!) ya es un domador de palabras. Y eso se agradece infinitamente.
    Con obstinación, con esperanza es que se vuelve a aprender todo. Y desde acá te envío toda mi buena energía para que sigas avanzando en la recuperación.
    Abrazo va

  12. VERO dijo:

    Que felicidad que estes bien, sumale a tu fe que tenes un monton de gente que le hace «la ola» a tus logros, mucha fuerza Jose, un abraxo!!

  13. Nany dijo:

    Insisto en que Rehabilitación me suena a la parte positiva de lo que sea… Me alegro que tus sensaciones sobre lo que experimentas sean buenas…
    FE…me gusta que se llame Fe. Un Abrazo gigante, te acompaño imaginariamente en este camino que va hacia adelante !

  14. Mónica dijo:

    Qué alegría saber que la Rehabilitación avanza! Abrazo fuerte!

  15. elrober dijo:

    siempre, pero siempre, me he planteado el mismo razonamiento, «esto que me está pasando, al primitivo sapiens-sapiens lo hubieran matado en un santiamén» , no se realmente como logró nuestra raza tan endeble prosperar con tantas putas enfermedades…

  16. Dr. CroW dijo:

    Tenes cara de «hasta que no me traigan mi plastilina yo no hago nada».

  17. Alfre dijo:

    Josè:
    Da gusto leerte aun en la lucha, no le aflojes a los ejercicios, vos sabès bien que todo esfuerzo tiene su recompensa.Despuès de esto, el presente tuyo serà mucho mejor vivido. Què curiosa es la vida, nos pone a prueba cuando uno menos lo espera. Abrazo grande y seguì escribiendo, Playo!!

  18. enrique dijo:

    Cuando girés las cabeza para hacer pito catalán (a ese punto la cervical va a estar nueva), vas a ver que todo esto fue un giro del destino para tu enriquecimiento y se va a traducir en profundidad. Que pronto vuelvas a ser todavía mejor de lo que eras. Un abrazo mostro. Gracias por la entrega.

  19. Pablo dijo:

    Playo…yo trabajó en el laboratorio de un sanatorio, y, me toca recorrer los distintos servicios entrando en contacto con los pacientes, con la familia y con los médicos…y ver la recuperación de los pacientes, ver la lucha diaria, la garra que le ponen es algo que reconforta el alma…
    Justo en estos días se fue un pibe que venía luchando hace un año contra una laucemia, y de a poco, me estaba ganando la tristeza…volver a leerte me ayuda , y mucho, a seguir…gracias por recordarnos por donde pasa lo esencial de la vida…
    gracias, abrazo grande!!

  20. luis paredes dijo:

    deja de boludear con plastilina, venite a casa, te espera la Play 3 y vamos a hacer cagar esqueletos !!!

  21. mariano cognigni dijo:

    José, te lo digo en nombre de miles de lectores:todo bien con que te recuperes, pero te preferimos escribiendo pelotudeces como siempre y no como otra cosa, no te pasés pal otro lado y te vayas a volver un gimnasta ruso. Abrazo

  22. Martín - PUGLIESE PUGLIESE PUGLIESE dijo:

    José Luis, qué lindo leer que vas mejorando. Pero ponete las pilas porque me debés un asado, y quiero comerlo este año, y hecho por vos.
    En la foto estás parecido a Luisito Walls. Pobre Luisito (?)

  23. sil dijo:

    adelante y éxito mr. pelayo!! gracias por compartir el valor que tienen los pequeños preciosos gestos motrices y los grandes y amables gestos humanos. y después de todo t seguís peinando 🙂

  24. romi dijo:

    very deep jose,
    como andas? yo con un mega resfrio y ya me broto la panza, te mandamos un abrazo enorme, juanfe, lucas y yo.
    saludos a las chicas

  25. lore73 dijo:

    En el 2006 estuve charlando con un chico de 18 años al que le acababan de amputar las dos piernas arriba de la rodilla por un accidente de moto. Me explicaba todo con una crudeza de lo más natural. Su familia llorando por los pasillos y él haciendo humor negro. Hoy esta casado con una chica estupenda y tiene una hija de un año. Cuando te leo siento lo mismo que al terminar la conversación con él, «con las ganas de romper las pelotas a los demás que tiene , éste se recupera seguro».
    Ánimo, viejo!! Y que sepas que estoy promocionando «Peinate» por las costas catalanas.

    Un beso de madre (dicen que curan todo)

  26. uff no sabía que la habías pasado tan mal José, me leí toda la crónica y me cagué de miedo mal, casi lloro de sólo pensar que me pueda pasar algo así, y es totalmente admirable cómo viviste la situación y le pusiste huevo. Veo que todo el mundo te tiró buena onda y fuerzas, yo te doy gracias
    un abrazo!

  27. Caminos dijo:

    Luego de un tiempo ausente por éstas tramas de la red de redes, y motivado tras repasar una serie de entrevistas a amigos escritores que supiste hacer tiempo atrás, llegué nuevamente a leerte. Me causo mucho agrado la lectura, en parte por advertir, en vos José, esa sana obstinación por permanecer presente en tu aquí y ahora, por estar presente y ser protagonista de tu existencia. Por otro lado, especialmente la lectura me llegó en un momento justo. Intrigante sincronización.

    Que estés bien.

    Slds

    Juan «Caminos».

  28. andres cagliero dijo:

    Hola jose, soy primo y hermano de la vida de franco pergolesi, soy medico y amante de la lectura, franco me recomendo tu blog, la verdad que te felicito, emociona leer lo que escribis y lo haces con una naturalidad admirable. Te felicito y te ganaste un lector! Saludos y un dia que ande por la docta seguro voy con franco por un abrazo.

  29. alberto dijo:

    Es una alegría saber, por cada post nuevo, que está avanzando bien, don Playo, sinceramente.
    Un abrazo.
    Alberto
    de San Luis

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