003: La cucha

Anoche la Naty se despertó cuando cabeceé frente al televisor y casi se me sale el marote. Largué una mezcla de alarido con ronquido. Antes me había clavado una pastilla para dormir, así que yo de todo esto no tengo registro.

De oídas también me entero de que la Naty me llevó al baño a hacer pis. Y que me ayudó a cambiar de cuello como a las cinco de la mañana.

Desperté con el sol en la cara para descubrir que alguien se la había pasado laburando horas extras: yo me hallaba en una cucha hecha de almohadas, almohadones y peluches. Era un sistema de encastres y contra pesos que permitió que desparramara mis colgajos sin torcerme demasiado.

Anoche dormí algunas horas más, y bien.

Mis viejos la están llevando medio dura. Mi madre tiene que impedir que mi padre se entere, y mi viejo está como una moto pensando que se trata solo de una hernia. No quiero imaginarme lo que deben ser esos desayunos y esas cenas.

-¿Por qué no se arman una página en Facebook y se putean por ahí? Hasta pueden crear eventos y todo -sugiero.

No me escuchan. Mi vieja se va a ver qué hacen las nenas, yo me quedo con mi viejo. Le he contado el procedimiento, sin mucho detalle, unas dos docenas de veces. Y siempre sustituyo “tumor” por “hernia”. Funciona, pero no lo deja contento, me repite las mismas instrucciones y yo asiento como si las escuchara por primera vez. Las relaciones, a veces, son un juego. Y el cariño flota más evidente sobre aguas lúdicas.

Y ahora les voy a contar una cosa que aprendí sobre afeitarse los huevos.

Antes, debo decir que siento los dedos como si fueran de un mono. No se me ha ido la fiaca dactilar y casi que está un toque más ensañada que ayer. Quédense con la idea de los dedos insensibles.

El procedimiento es, según Youtube, recortar con tijera y luego rasurar. Yo pasé derecho a la fase dos, puesto que no me puedo quedar con la cabeza para abajo diez minutos. Me puse en pelotas y me metí en la ducha. Me llené las bolas y el pito de espuma para barbear y entré a barrerme. La sensación del filo sobre la piel mojada era gloriosa. La máquina bajaba hasta el frontón y volvía llena; la enjuagaba y volvía a la carga.

Cada tanto me tocaba para ver si ya estaba lisito, pero como tengo manos simiescas, siempre me notaba áspero. Estuve así un buen rato, yendo a contrapelo en el pubis, dejándome las verijas como seda. Después me bañé y me sequé.

Cuando corrí la cortina, frente al espejo había un gordo con la misma cara mía, pero con una riñonera roja sobre la morla. Y las bolas como dos foquitos de puerta de burdel. En el epicentro de mi cuerpo tenía una propaganda de Camel con la cara del camello recién chocado contra un poste.

Me puse a ver por primera vez cómo era mi entrepierna sin pelo. Y a lamentar no haberme hecho algún dibujito, o mis iniciales. Cuando mucho, voy a conseguir que el miércoles me puedan leer las bolas en Braille.

Mientras me secaba, pensaba en los pitos. En la mecánica animal de tener una erección y entrar en otro cuerpo que tiene una cavidad especialmente hecha para eso. Y en que si no está eso, todo el mundo se las apaña.

El primer pito que vi fue el de un compañero, en un campamento, cuando recién estábamos emplumando. Lo tenía gordo como un chorizo. Le pregunté:

-Che, ¿te lo golpeaste y se te hinchó?

-No, ¿vos te lo estuviste apretando mucho?

El sexo es una parte fundamental en nuestras vidas. Nacemos de él, lo pensamos, lo desaprendemos, lo anhelamos. También es un juego. Y jugarlo con un cuello ortopédico está medio complicado. (Pero también uno va y se las apaña). El sexo y el humor son un maridaje exquisito.

Al respecto, mi peor contrincante es la Naty; mi mujer es una experta en retrucarme, dándome vuelta el recurso:

-Naty, ¿por qué no hacemos un trío?

-No podemos hacer un dúo y vos querés hacer un trío…

Con el humor, mi chica y yo descomprimimos bastante. Compartimos ese código desde el día en que nos conocimos y todavía está intacto. Bromeamos sobre hombres grandes cagados, sobre Stephen Hawkins, sobre unas vacaciones para “desenchufarse”.

Pero ahora de repente se pone seria y me repite:

-Tenés que dormir, vos.

Intento. He descubierto unos relajantes musculares que dejarían hecho un flancito a un caballo. Por ahora me calman y me dejan mover la cabeza hacia los costados. Parece que los relajantes le sacan vigor al gusano, y entonces el hijo de puta se retrae como el dulce de leche dentro del cubanito. El alivio es transitorio, pero te pone cerca del orgasmo, y te permite sentarte a escribir.

Cuando estoy escribiendo, no pienso en soplar un caracú; cuando duermo, sí.

Salga como salga, me han dicho que tengo bastante tiempo de recuperación domiciliaria. Sin visitas, sin altibajos, sin estrés y sin salir. Como estar internado, pero en tu casa.

El Emilio dice que va a dejar de dolerme en mismo instante en que destapen la vértebra y el gusano pueda estirar los brazos hacia afuera. Voy con la cabeza puesta en eso, en la eliminación del dolor, en el cese de los flechazos helados en la nuca, en la abolición del cuello ortopédico y los respingos cuando el gusano acomoda su culo y me empuja la médula.

Una noche en terapia intensiva, dos en habitación. Imagino todo eso sin tener los brazos electrocutados como ahora.

Sábado a la noche. A la cucha.

Cambio y fuera.
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17 respuestas a 003: La cucha

  1. Gracias José!! Te quiero loco!

  2. Guille dijo:

    Son las 3:22 am. No salí a ningún lado por fiaca. Te leo y me río solo mientras me acribillan los mosquitos. Sos un groso Playo, aguantá unos diítas más, recuperate y seguí escribiendo que te vamos a estar esperando.

    Muchas suerte!

  3. Liliana dijo:

    Tenés el único tesoro que hace falta para atravesar por todas las pruebas, mucho amor a tu alrededor. Fuerza .

  4. Paquito dijo:

    mucha fuerza, magister! ya estás ahí!

  5. Hermandez dijo:

    Vamos maestro. Todo va a salir de primera. Desde Santiago del Estero le mandamos un abrazo fuerte.

  6. Despeinada dijo:

    Animo!

  7. Mónica dijo:

    Desde que leí lo del gusano no puedo dejar de pensar en una frase que valga la pena ser escrita. No la encuentro. No sé.
    Solo un abrazo, a la distancia, a los cuatro y mi más profundo y sincero deseo de que todo resulte bien.
    Saludos desde el sur.

  8. Mauro dijo:

    Humor del lindo y del loco amigo… que esto va a pasar como si nada!
    Buenas vibras desde acá!

  9. nana dijo:

    Don Playo le leo y río, me emociono y disfruto de sus letras todo a la vez. Por las dudas después del 12 lo dejemos de leer (Era el 12 o el 21 lo de los Mayas? Mire si los Mayas a ud. le hacen la excepción y le cumplen? -digo esto mientras me sujeto el seno izquierdo con tanta vehemencia que casi dejo de escribir para pasar a otros menesteres-), déjele dicho a alguien que nos avise cómo salió todo. No sea cosa que por varios días no tenga ganas de escribir, no pueda, no quiera y nosotros acá, haciéndonos mala sangre en vano.
    ¡¡¡Abrazo!!!

  10. María dijo:

    Eso! Nana tiene razón! Si vas a demorar en escribir, Playito querido, que alguien se encargue de avisarnos cómo estás!
    Arriba, hermano!!! Estamos contigo!!

  11. Miquita dijo:

    ay papá cuando esos pelitos empiecen a querer asomar! va a picar un poquito, pero supongo que no te va a chupar un huevo porque ya no vas a tener más cuello ortopédico, ni ese gusano molesto.

    Abrazos y gracias por el buen humor pese a todo.

  12. anuar dijo:

    tamos aca todos en la concesionaria siguiendo tus relatos!! abrazo fuerte!!

  13. Mato dijo:

    Jose te conoci hace apenas unos pocos dias por el Emilio. Te deseo suerte en la cirugia. Entiendo tu miedo. Pero pasa todo rapido. Pensa q rapidamente vas a estar abrazando a tu flia. Un abrazo

  14. sabalero dijo:

    huevos Jose (afeitados pero huevos al fin)

  15. elrober dijo:

    jajajajaja vilumbré perfectamente la cara del camello de Camel en tus bolsa peladas jajajaja sos un culiado José, pero te quiero un montón, si hubiera un teléfono al que llamar mañana, o pedile al Agustín que nos anoticie, porfa

  16. El_Agustín dijo:

    Gente. Soy Agustín (el hermano de José).
    ¡La operación fue un éxito!
    Después de casi 6 horas los gigantes de los médicos que lo operaron pudieron retirar el gusano y José está bien, en terapia intensiva ahora pero recuperándose y bien.
    Esperemos que pronto pueda postear la parte 006 de esta crónica.
    Gracias a todos por las palabras de aliento y por la buena onda.
    Un abrazo.

  17. El_Agustín dijo:

    Pudieron sacar todo, era muy grande, aparentemente no es de los mas benignos pero los médicos no creen que esté acertada la biopsia presuntiva.
    Hay que esperar la biopsia definitiva.
    Las horas que vienen serán decisivas para determinar secuelas.
    Ya estamos en la etapa de recuperación!

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