Charlas con amigos que escriben (4)

Una oficina céntrica con ventanas que dejan pasar las campanadas del Monserrat y los martillazos de una obra. Un mediodía cálido de comienzos de abril; Emanuel y algunas ideas sobre el panorama de escritura local y su búsqueda:

«No creo en la escritura como felicidad, pero sí como una excelente manera de preguntarme sobre la felicidad».
«Estudiar Letras no sirve para aprender a escribir pero sí sirve para aprender a leer».
«Mi máxima intención respecto de la escritura es que me ayude a entender algunas cosas».
«La mayor pérdida de tiempo en la literatura es la ingenuidad».
«Apuesto a la exigencia de estar lúcido».
«No creo que cualquiera pueda ser un escritor pero tampoco creo que cualquiera pueda ser un jugador de fútbol».
«Los Greenpeace de la literatura me rompen las bolas».

[podcast]http://revistapeinate.com.ar/podcast/podcasts_Peinate_Emanuel_01.mp3[/podcast]

[podcast]http://revistapeinate.com.ar/podcast/podcasts_Peinate_Emanuel_02.mp3[/podcast]

[podcast]http://revistapeinate.com.ar/podcast/podcasts_Peinate_Emanuel_03.mp3[/podcast]

Todas las charlas | El proyecto | RSS del podcast

Esta entrada fue publicada en Charlas con amigos que escriben, Podcast y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

20 respuestas a Charlas con amigos que escriben (4)

  1. nucklon dijo:

    priiii aunque sea para no decir nada!!!1

  2. Nucklon , me cagaste el primer puesto…

  3. Mr. M dijo:

    Me encanta como escribe Rodriguez… Lástima que no tenga auriculares para escuchar lo que tiene para decir 🙁

    Ni bien pueda lo escucho, José…

    Saludos a los dos!

  4. José Playo dijo:

    @Mr. M: es muy interesante el panorama local que plantea. También cómo resume para quién escribe y cuál es su opinión sobre los escritores que notienen obra publicada. De algún modo su parecer abona la idea de que el libro no hace al escritor, lo que inmediatamente quita un peso específico terrible de encima.

  5. @José Playo: Claro, Mr. M pone el apellido y no le decís nada, pero si yo nombro un título del autor entrevistado y me recagás a pedo… Sos bostero, Mukombo!

  6. José Playo dijo:

    @Martín – Aquende Libros: cuando tenés razón, tenés razón. Ahora mismo lo llamo a Mr. M y lo reto. Se me pasó, no me pegues, soy Giordano.

  7. AlguienSinRelevancia dijo:

    Emanuel, comparto y no. Vos sabés que para mí sos increíble. Pero en la primera parte decís que para escribir no hay que pensar que ya está todo escrito, porque en realidad es así, no hay que pensar «para que voy a escribir si ya esta todo escrito y todo bien escrito». Sin embargo cuando hablás de tu libro decís que tiene que decir algo nuevo, algo que no hayan dicho otros, también querés algo relevante. Una cosa es descubrir algo nuevo y otra es descubrir (mostrar) tu literatura.
    Es prácticamente afirmar que uno deber leer para saber lo que no puede escribir. Limitarse. ¿Por que? Incluso uno escribe después de leer, mientras lee piensa en lo que podría decir al respecto, o sobre otra cosa que se le ocurra en ese momento.
    Tu actitud es símil fatalista, y me pregunto. ¿Qué tiene de malo que un/tu/cualquier libro termine en la mesa de saldo? ¿Porque pierde relevancia? ¿Quién lo dice? No deberías subestimar al lector, por ahí le encanta leer pero le dá solo para la mesa de saldo y mirá si llega a encontrar tu libro. Vos lo dijiste, una muy buena ubicación de tu obra no te hace buen escritor, tampoco la inversa.
    Los talleres literarios sirven para hacer lo que vos hacés en tu trabajo todos los días, el ejercicio de escribir, nada más. Yo he hecho algunos y nunca me enseñaron a escribir como tal o cual.
    El resto muy interesante e ilustrativo, sobre todo lo de tus prácticas íntimas. ¿En serio hacerte la paja te hace inmaduro? Que tema de debate.
    Eso sí, defiendo la ingenuidad, la prefiero mil veces a la soberbia literaria. Copiar no es ingenuidad. No. En absoluto, es cualquier otra porquería. Entiendo lo que querés decir pero creo que la palabra no es ingenuidad.
    Lo que dice Playo al final me gustó, si alguien escribe y hacerlo lo hace feliz, vamos con todo, digo yo, no hay nada que perder. Al final de cuentas uno no es lo que escribe, a veces no es ni lo que hace. Las personas somos falibles y contradictorias. Los fracasos enseñan y mucho. Pero no hay que tenerle miedo. Yo compro tu libro. Quedate con la incertidumbre de no saber donde terminarán los ejemplares restantes (¿Acaso hay algo más lindo que la incertidumbre? ¿Acaso hay algo más rico como herramienta a la hora de escribir?), que uno de ellos va a estar en mi mesita de luz.
    En fin, espero que cuando llegue a los 30 no piense que soy una vieja, ni cruzarme con alguien que así opine.
    Me encantó este post.

  8. Mr. M dijo:

    Perdón, perdón… No quise meter la pata xD

  9. emilio dijo:

    Me gusta cuando de vez en cuando aparece Alguien Sin Relevancia y dice cosas interesantes.
    Es verdad que hay mucha gente que intenta lucir ese uniforme de escritor para ganar alguna que otra estúpida distinción psicológica o social, y se nota porque la desesperación por publicar es lo primero que se lee en un libro con textos arrebatados y sedientos de amor global. Pero mostrarse también es parte de un camino, y estar seguro de lo que uno quiere decir no es lo mismo que aspirar a lograr la originalidad; eso es una actitud paranoica y omnipotente. Emanuel es un muy buen escritor, quizá eso sea suficiente para sus lectores.

  10. José Playo dijo:

    Destaco la buena calidad de los aportes. Parece tonto enfocar primero en eso, en la intención de debatir algo sin agresiones, pero en esta época no abundan las exposiciones claras y sin animosidad.

    Estoy de acuerdo con algunas cosas de las que expone Emanuel y con otras no, y a esto lo hemos hablado personalmente (en general me pasa con todos los entrevistados). La intención de las charlas es mostrar las distintas opiniones, las infinitas visiones, todo lo que haga falta para anclar la idea de que no hay una forma única de ver a la escritura, y que en eso radica la riqueza. Ese, creo, es el sentido del proyecto.

    Qué bueno que podamos hablar y exponer las diferencias, che.

  11. Emanuel dijo:

    My dear Silvia (y si no sos Silvia, te le parecés mucho) . Te agradezco el afecto de tus palabras. Te agradezco también que hayas escuchado con tanta atención esta entrevista. Es raro estar del otro lado (generalmente hago las preguntas, tengo el control de la situación) y creo que la situación es tan vertiginosa que uno termina exponiendo su faz menos reflexiva.
    Admito que manejo un concepto periodístico de la relevancia, y si bien es poética y políticamente correcto no subestimar al lector individual, al lector que se llevará mi libro (por caso) a la mesa de luz, no es ese lector solo el que escribe la historia. Por supuesto, de vez en cuando recibo devoluciones que me cambian la vida, que me alegran por completo, pero eso no significa nada más que el buen puerto de un ejercicio de comunicación. De ahí a escribir la literatura, la buena literatura, bueno, falta un trecho enorme y mucho aprendizaje. Cuando hago foco en querer escribir algo relevante quiero decir que pretendo superar esa fase un tanto pajera de la celebración entre íntimos (ojo, no digo que que por ser pajera sea mala… la paja no es mala).
    Luego, claro que hay una contradicción entre creer que está todo escrito y querer escribir algo nuevo: es la tragedia de la literatura, la tragedia de la vida. ¿Tiene solución? No lo sé, pero me siento ligeramente más lúcido cuando tengo eso como dato certero, terrible. No soporto a los que se creen escritores de «lo nuevo»…

    Me encantó eso de «Las personas somos falibles y contradictorias. Los fracasos enseñan y mucho. Pero no hay que tenerle miedo». Y claro, uno no es lo que escribe, ni lo que responde en las entrevistas.

    Gracias a Emilio, también. Y a José, Y a Matías.

  12. vagina way dijo:

    ja! Me resultó extraña, cómica y original la pregunta: «- ¿Qué cosas te quitan el tiempo…?» ja!
    E. Rey escribe todas las mañanas desde temprano, y no resulta nada aburrido, no?
    Ojalá todos los artistas y escritores pudieran acceder a becas para que no tuvieran que perder el tiempo con otros curros que no tienen nada que ver con lo que les apasiona…
    O a jugar al Quini!!

  13. Karmakiller dijo:

    Me gusta en general, la entrevista.
    Y para el Alguien sin Relevancia, digo algo muy simple: las acciones humanas como escribir están destinadas a ser conocidas. Tarde o temprano, ahora o póstumamente.

    Y siempre, es inveitable, vendrá la crítica o el reconocimiento.
    Unso buscan una cosa y otros otra. Lo importante es que todos buscan 🙂

    un abrazo a todos, muy buena esta idea José! (por cierto, soy el mismo Karmakiller del blog «Karmablog» y hermano de Susi. Ese blog ya no existe, pasate por el nuevo cuando quieras, puse el link en mi nombre)

    cuidense!

  14. jorge dijo:

    Esto lo leí en un blog abandonado:

    «La papa frita me marea
    el tocadisco chorrea tinta,
    las palabras inundan mi cabeza,
    yo las nombro a todas,
    para librarme de ellas.»

    a veces me aventuro al alta mar de la existencia,
    pero siempre vuelvo a la playa de la sensatez,
    al gimnasio, la vida sana, a pagar impuestos,
    para soñar con partir nuevamente hacia el descontrol,
    como lo hace Joyce en la última parte de «Ulises».
    y buscar el absoluto como San Francisco de Asis, como el Che, como Sade, como Masoch,
    y perderme para siempre en el paroxismo de una idea, de un juego, de una selva.

    Si querida, ya pagué metrogas…!

    …The Horror…
    ….The Horror…

  15. quito dijo:

    muy interesante como siempre…

    rescato algo q suele ser como un faro en la oscuridad: Es valioso el no buscar parecerse a nadie.
    Eso relaja y te deja transitar donde tenès ganas de hacerlo. Podès desarrollar tu propio estilo sin necesidad de estar encasillado o mirando a un costado. Cuando hacès eso sin mirar los libros apilados en tu biblioteca creo q empezàs a adquirir confianza y a sostener tu obra aunque màs no sea delante tuyo…

    Je… yo me anoto en la lista de escritores sin libro!… pero como me dijo un amigo ayer: publicar, publico… a mi modo, al modo que se da, pero publico.

    Se nota en emanuel el pensamiento muy analítico aprendido en la facultad, que de hecho él bien dice «te enseña a leer». Esto por supuesto le permitiò esa veta en la «lucidez» que sostiene necesaria. Coincido en parte, pero creo q tambièn esa lucidez puede lograrse activando ciertos mecanismos q nos alerten ante posibles traspiès sin necesidad de conocer la literatura universal toda (que es infinita)… aunque en este punto creo que por màs que alguien «ya lo haya escrito», todos merecemos la oportunidad de contarlo de otra manera. Abundan las historias contadas de mil maneras.
    Eso sì (y acà pienso que recae la lucidez), hay que tener la cintura y la calidad para hacerlo bien; sino estaremos ante copias burdas como ha sucedido (por ej. en la mùsica), con miles de discos «tributo» de los cuales se rescata uno, dos, o ningùn cover aceptable.
    Ademàs, respecto de esto, creo que la lectura es buena pero muchas veces te condiciona y hasta llega a limitarte. De hecho, siento q hay q tomar con pinzas las lecturas obligadas de la universidad porque «dibujan» tal vez esos caminos o modos de escribir q tambièn menciona emanuel, y que de golpe crean legiones de escritores prototipo.
    Muy importante hablar del Autodidactismo, provoca una especie de patròn aleatorio para forjar un escritor. `
    quièn sabe? quizà se nace… aunque uno se descubra escritor a los 70 años, quizà se nace…

    jaja, leì por ahì contradictorio… si la humanidad no fuera contradictoria no tendrìa sentido nada de lo que estamos escribiendo…

    está bueno esto porque todo es discutible… y todos debemos permitirnos poder cambiar de opiniòn…

    abrazo a vos josè q prendès las velas… y para los demàs tmb, q nos arrimamos cuando se huele el humillo de luces nuevas…

    bueno, basta… ¡Tomà!

  16. Polaco dijo:

    Está buena la serie de entrevistas, insisto; te dejan pensando. Hubo partes de ésta, con Emanuel, que escuché dos veces: ida y vuelta en bondi al centro. Como en todo, me parece que hay excepciones: él dice que los escritores que tienen una rutina de escritura lo aburren soberanamente (el adjetivo es mío; no me acuerdo exactamente el que usó), pero recuerdo haberlo cruzado (en persona, digo) y leído cuando murió El Negro Fontanarrosa y estaba muy apenado. Destruido, te diría. Y Fontanarrosa decía que tenía una rutina, que si existía la inspiración, que lo encontrara laburando. Otra cosa con la que disiento es sobre eso de no ir a parar a las mesas de saldos. ¿Y qué tiene si termina ahí? El periodismo tiene reglas muy distintas, y me parece que vale la pena la aventura de un libro, de la ficción, terminen donden terminen. ¿Y qué pasa si lo pone feliz sólo por publicarla o si se entera que sus 220 páginas fueron a parar a la biblioteca prolijita de algún escritor admirado o a la mesa de luz de una minita que siempre quiso conmover, por más que muchos otros pasen a los saldos? Más allá de eso, aun cuando Emanuel proclama lo lindo que se siente llegar a 15 mil tipos, por tirar un número, ¿no dejaría su laburo cotidiano de periodista y su alcance masivo si le pagasen la misma suma, prolijita y por cajero, sólo por escribir ficción? ¿No haría más raleadas sus notas del diario si hubiera un tipo que le pone la tarasca sólo para escribir guiones, ficción, lo que fuera? Sólo preguntas, eh. Ni cerca estoy de tener las respuestas.
    Abrazo

  17. José Playo dijo:

    Lo que le decía a Xtian en otro comentario, quizá baste con que nos demos la posibilidad de hacernos algunas preguntas, de repensar nuestros propios paradigmas.

    Eso también está muy bueno.

    Ya casi terminé de editar la charla que viene. En breve la publico.

    Abrazos y gracias por aportar,

    José.

  18. Xtian dijo:

    La cifra de 15 mil lectores que tira alguien que publica en un diario es un disparate. Esa persona compra el diario, no te compra o te lee, necesariamente a vos. Mucha gente compra el diario para hacer el crucigrama y envolver los huevos el día siguiente. Podés ir al saldo con un libro, ¿y? Yo he comprado libros grosos en saldo. La magia acá es cuando un libro encuentra un lector. Punto. Punto y aparte. Punto final.

    Mi opinión es que no hay que publicar por publicar o para ver quién la tiene más grande. Hay que publicar cuando uno tiene un libro del que se siente contento y satisfecho. Después el libro hará o no su camino.

    Y acuerdo con Polaco. Dudo que Emanuel pueda sostener eso de que la gente que tiene una rutina para escribir lo aburre. Que nombre a 10 autores, seguro que encontrará alguno que tiene rutinas fijas. La misma idea de que una rutina fija genera un tipo de escritura específica (aburrida) es de por sí un delirio.

    Y por último: yo desconfío un poco sobre las respuestas que dan los escritores sobre temas como «qué método usan para escribir.» Hay autores que incluso mitifican su labor. Escribo sólo en pedo, escribo sólo por la mañana, etc. Yo que sé… No es que desconfíe del todo, sino que no les creo mucho. Si los escuchás resulta que escriben 10 horas por día, en una habitación aislada con corcho como Proust, en cuadernos Rivadavia rayados y parados, como hacía Hemingway. Hmmm.

    Otra cosa: ¿qué es ese frenesí con Bukowski? Es una obsesión cordobesa. Me parece un plomo Bukowski. Y como dice alguien, no es que me moleste tanto él en sí (algunas cosas son pasables) sino la gente deslumbrada con él (empezando con Fito Páez).

  19. José Playo dijo:

    @Xtian: creo que la obsesión bukowskiana es propia de las primeras lecturas. Me atrevo a decir que eso pasa (no sólo en Córdoba) porque Bukowski escribe fácil, es entretenido de leer y te hace pensar que vos podrías hacer lo mismo. No me parece casual que muchos escritores wannabe empiecen a cachetear botellas y a garchar a lo pavote para emular a ese entrañable Chinasky.

    Yo lo sigo disfrutando, a pesar de que entiendo que es un registro que puede terminar empalagando, a pesar de que ya no me como con tanta ingenuidad la mezcla de persona y personaje.

    Sobre gustos…

  20. Emanuel dijo:

    Una sola aclaración: yo dije que me aburren los ESCRITORES que dicen que tienen una rutina y bla bla bla… no sus libros. Es una diferencia sutil, pero sustancial, y tiene que ver con escuchar hablar o leer entrevistas con escritores que afirman que se levantan a las cinco de la mañana, escriben cuatro horas y… uf, ya me dormí.
    Sobre el resto de las cosas, sólo agradecer que por suerte cada uno puede creer y ejercer como se le canten los huevos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *