Cultivar la putez

Me inclino por los paseos al alba. No porque crea en la mítica romántica del amanecer como musa inspiradora, o en el comienzo del día como una metáfora: lo hago porque a esta hora es cuando menos chorean.

“Chorear” es, además de un verbo argentino que se conjuga con revólver o cuchillo, una actividad que resulta más productiva al amparo de las sombras. Por alguna razón, tipo siete, siete y media de la mañana, las posibilidades de acabar entre la pistola y la pared entregando la billetera, se reducen considerablemente. Mi barrio vuelve a ser un barrio normal cuando amanece.

Anoto en mi libretita:

—Muy pocos árboles en las veredas. El jacarandá tiene olor a pata.

Cruzo con impunidad la delgada línea rota que divide Güemes de Bella Vista buscando una panadería. Son unas diez o doce cuadras que nunca dejan de sorprenderme. Por momentos me tienta la analogía entre este mundo y un pueblo asediado por los vampiros. Los habitantes recién quedan libres al despuntar el día, e intentan sanarse el corazón apostando a la rutina de baldes y escobas sobre la vereda. Yo también voy a buscar pan y facturas cuando la noche ha dejado de apretarnos las tetas, cuando la tensión afloja y la ciudad amanece enturbiada por un sol que parece una catarata de miel.

Anoto en mi libretita:

—El amanecer es un pedo con ripios iridiscentes.

Detrás del mostrador de la panadería me esperan dos gemelas con guardapolvo y bandanas. Desde que descubrí (recién a mi cuarta visita) que se trataba de dos personas iguales, he querido hornear una historia sobre ellas y un autor de novelas policiales que se ha quedado sin ideas. No pretendo engañarme; me importa una mierda volver a casa con el desayuno, la idea es tener una excusa para recuperar la tierra que los vampiros han dejado de masticar por unas horas. Me siento bien imaginando que me abro paso hacia las gemelas por una postal de ciudad europea de post guerra. Me gusta cuando hay venia para pasear por este Museo de La Revolución, donde la huella de un combate añejo se lee en la hierba que crece entre los dientes rotos de las baldosas.

Anoto en mi cuaderno:

—El autor de novelas es gangoso, por eso prefiere escribir. Cuando escribe nadie le dice “hablás como el ojete”.

Los relojes marchan lento entre las seis y las ocho, y se pueden cruzar algunas calles que de noche son un sembradío de emboscadas. Es increíble la cantidad de perros huérfanos que roen las bolsas de basura. Los miramos las señoras que llevan de la mano a sus hijos al colegio y yo. Todo está bien. El monstruo horrible de la inseguridad se ha replegado otra vez a esperar la noche junto a las pantuflas debajo de la cama. Hay una mínima tranquilidad. Es un momento ideal para que cualquier pelotudo se sienta un poeta.

Anoto en mi cuaderno:

«Patios empachados de parras fotogénicas,
de mayólicas incompletas;
los anhelos duermen como gatos
en galerías del pasado
junto a heladeras petisas
y geranios de estación».

Debajo de eso escribo en mayúsculas: «PUTAZO» y sigo caminando. Intento no distraerme para no pisar los titánicos soretes que brotan con intermitencias. Me embarga la vista una sucesión interminable de zaguanes de color, la línea monótona de los ladrillos desvencijados, las ventanas abiertas que digieren sin pudor pasillos frescos habitados por mesitas y aparadores.

Paro. Pongo:

Voy dando pasos cortos
hasta que tropiezo con la canción;
una señora entierra las manos gordas
en un guiso madrugador:
sobre su cocina de hierro ronronea un tango
hierve un bolero,
se muere el amor.

Paladeo feliz mi putez de mañana como un marino que chupa un caramelo contra el escorbuto. ¿Nos salvará la poesía?, me pregunto aturdido por el sueño, cegado por las lagañas. Siento que voy caminando envuelto en una túnica y con un laurel detrás de la oreja. Siento que en cualquier momento me cruzaré con una de esas criaturas que se gestan en el vientre de los informativos y que se escapan de la pantalla, ganan la calle y te culean. Temer y sobrevivir. El ser y la nada.

Hay barrancas.

El barrio es una inmensa ficción escrita sobre la piel mutante de sus veredas encrespadas. Las rejas brotan por todas partes convirtiendo las fachadas en autopistas de imperfección. Lo más llamativo: cada tanto las paredes desaparecen en la vereda. O sea: pared-pared-pared-nada. Una fórmula que te obliga a bajar la vista hacia el suelo, donde nacen los cañadones por donde las casas se han precipitado hasta el bajofondo del planeta. Los vecinos han domado esas pendientes a fuerza de escaleritas y rampas de hormigón.

Poseído por María Elena Walsh, clavo:

Para muchos la vida es un caminito
que baja y se pierde
frente a una casita torcida
de adobe y latón.
Y si me pongo en cuclillas para ver mejor,
la copa de los árboles me queda frente a las narices
y los nidos de las curucuchas a la altura del cinturón.

Me gustan estas barranquitas porque a veces, entre las ramas de abajo, veo a una chica medio desnuda que cruza el patio de tierra para sacar un pantalón de la soga. La aparición de la chica coincide perturbadoramente con el momento exacto en el que yo piso los soretes de la vereda. Tal vez los cañadones esos por donde patinan hacia el bajo las casas, alguna vez se pongan de moda. Mientras tanto, emprendo el regreso con una bolsa empañada, silbando una canción.

Anoto:

—El suelo se ha hundido tragándose los árboles. Autos abandonados se adivinan entre el follaje. Una bañera color hueso duerme al sereno entre ruedas de camión. Bajo los pies bulle una vida inescrutable, iluminada por bombillas desnudas que cuelgan de un cable con gancho, trenzado con determinación.

Sé que jamás juntaré coraje para desbarrancarme por esos caminitos de tierra. Hace falta una excusa más fuerte que la construcción de un poema, actividad con la que tengo poca afición. Güemes y Bella Vista se derraman sobre Julio A. Roca y yo camino con los ojos abiertos como platos, auscultando los rincones, los pórticos, los buzones. Huyo hacia una avenida chata que enfría el corazón. Me he cansado de caminarla buscando los carteles con las referencias históricas que hablan de nuestro proyecto de nación, para darme siempre con locales cerrados, con negocios muertos, con porches tapados de tierra, con ventanales forrados con diarios, con pasillos sin ventilación.

No sé si la poesía acabará salvándonos, o si finalmente los vampiros se cagarán en las convenciones, ganarán el día y convertirán nuestra vida en una necrológica de compacto de noticias, seguida de una nota de color. Por las dudas, y hasta que revienten las maternidades con pichones de poetas, no me queda otra que seguir visitando mi panadería lejana, pateando tarros y versos, absolutamente convencido de que al mundo sólo se lo puede arreglar con medio kilo de harina y un poquito de ilusión.

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39 respuestas a Cultivar la putez

  1. José Playo dijo:

    Los noticieros que musicalizan el horror me tienen los huevos llenos. Sé que las cosas están pesadas, pero desayunarme con un parte incesante de muertos, violados, asaltados, golpeados y mutilados, me está empezando a romper soberanamente las pelotas. ¿No hay otras noticias?

    Pronto volveré a los cuentos. Espero sepan disculpar esta digresión.

  2. Javier dijo:

    Cómo no se te va a disculpar, José, cómo no entender que a uno le estallen los huevos con tanta focalización mediática. Porque nadie niega que la calle esté jodida, pero en el mundo también pasan otras cosas a las que vale la pena prestarle atención.

    Y si me permitís, yo también te lo tengo que decir: qué putazo te levantaste. Pero qué buena esa libretita, no abandones tus paseos ni las anotaciones.

  3. Aldana dijo:

    La verdad esque yo estoy un poco paranoica con el tema de la inseguridad, todo es culpa de los MCM(dejen que los culpe a ellos de mi gran paranoia)

    Me gusto el texto, por ende estas perdonado por no escribir un cuento.

    Saludos!!!!

  4. ViKi dijo:

    Me gustó.

    Me gustó mucho. Fue dar un paseo de paso.

    Y el final me dejó esa ilusión.

    SALUDOS!

  5. Manu dijo:

    Ahora entiendo porque me gustaban las mañanas

    quisiera un comentario al respecto de esta frase q escuche el otro dia en un noticiero, si de esos que las 24 horas pasan desgracias y solo desgracias.

    – La inseguridad nunca va a dejar de existir porque la naturaleza es insegura.

    ¿?

    saludos!

  6. Luchino dijo:

    @Manu: Claramente quiere decir algo como «Bienvenidos a la civilización… los que generan violencia son salvajes… los domestiquemos encerrandolos de a 20 en una pieza de 2×2 para que se readapten a la sociedad. Menos mal que nosotros nos damos cuenta y que somos mucho más gente que ellos…».
    Es algo así como separación entre «periodistas» y «mugrientas masas que no piensan, a las que tenemos que hacer pensar lo que nosotros querramos».

    Y si, no hace falta aclarar que tengo los huevos haciendo surcos de los noticieros modelo TN.

    Menos mal que José salió a pasear y nos dió un paseo gratuito por barrio Güemes… Es lindo José, si querés te acompaño a meterte en algún cañadon… pero eso alrededor de las 12 del mediodía, como para que no haya ni una sombra donde esconderse….

    Jajajaja, se ven al rato…

    Don’t worry, be happy…

  7. e2equiel dijo:

    exelente! diez puntos y tres lágrimas ^_^
    un abrazo de desconocidos

  8. nene dijo:

    Si cruzás a comprar pan a Bella Vista, capaz te lo encontrás al Alejandrito. Aunque ruego sea de mañana.

    Amé la manera en que cultivaste la putez con tu hija, cantando el «Buenos días su señoría».
    La poesía no sirve para mierda, Playo.
    «Sólo el amor puede sostener».
    Un abrazo.

  9. Fabiana dijo:

    Me metí en la historia como si hubiese estado allí.
    No suelo salir temprano a la mañana, pero las pocas veces que lo hago alrededor de las 6, me dejo llevar viendo las caras de la gente en la calle. Imagino la historia que hay detrás de cada uno.
    Y también, entre imagen e imagen, suelo pisar algún que otro sorete.
    Saludos.

  10. José Playo dijo:

    Qué bueno saber que no quedó como denuncia de peluquería, es una tranquilidad.

    Aprovecho para probar este nuevo sistema de comentarios que permite, entre otras cosas, poner palabras en negrita y agregar links de manera más fácil.

    Espero que funque.

    Los abrazo virtualmente,

    José.

  11. sabalero dijo:

    tan buenas las mellizas?

  12. sabalero dijo:

    ahora en tren de seriedad:
    Creo firmemente que los vampiros estan mutando y se van a empezara bancar la luz del día por lo que la cosa se va a poner aún más espesa. Por otro lado también creo que habria que poner a los de TN (y a todos sus imitadores) en el cuarto de dos por dos (como dijo alguien más arriba) con algunos vampiros de los peores solo para que aprendan (ya se que lo que acabo de escribir es muy facho y que parece escrito por Kirchner pero los periodistas me pueden, los estoy empezando a detestar tanto como a los militares).
    Playo me gusta tu capacidad de contar y pintar lugares personas y momentos, te envidio profunda y sanamente (yo no puedo hilar 2 o 3 frases con sentido y me dan ganas de pegarme). Gracias por dejarnos leerte gratarola.
    Jorge

  13. Fledermaus dijo:

    También como sabalero, me pregunto que tal estarán las gemelas…
    Lindo sistemita nuevo, ahora puedo borrar el acceso directo al TXT con comandos HTML… jeje.
    Abrazo, José.

  14. @José Playo: ¿A ver?…


    Eheee!!! ¡¡Funciona!!

    Coincido con nene: la poesía no sirve para nada.

  15. el Rafa dijo:

    Realmente brillante texto. Las malas palabras lo urbanizan de una manera agresiva y dulzona…

  16. vagina way dijo:

    Me encantó el paseo. Me cagué de risa con «Siento que voy caminando envuelto en una túnica y con un laurel detrás de la oreja.» ja ja! Qué imagen!
    Me gusta mucho como en un mismo relato ponés drama, humor, putez y hasta poesía! Sos un maestro.

  17. Con dijo:

    Te van a culiar, te van a culiar! Y todo por unos putos pancitos, BOLUDO! Jajaa!

    Me encantó Gordo. Tendrías que escribir «20 poemas para ser leídos en el A8, N3, E1…el que mejor te deje», porque tenés como esa cosa Girondesca…viste?

  18. Ana dijo:

    Hola José!

    Me gusta mucho todo lo que escribis. Rara vez comento, pero esta vez quería felicitarte, estuvo bueno acompañarte en el paseo.

    Cariños!

  19. Pingback: Bitacoras.com

  20. José Playo dijo:

    Che, qué lindo ver tanta gente que empieza a comentar. Bienvenidos.

    Aclaro dudas:

    – El 90% de los hombres lee «hermanas gemelas» e inmediatamente se figura una edición de lujo de Penthouse. No voy a echar por tierra esa alucinación 🙂

    – Esa panadería tiene las mejores cosas con grasa que hay en el planeta: criollitos, roscas, bolas de fraile, todo.

    – Me gratifica mucho saber que el paseo se disfrutó. Prometo fotos.

    Besos,

    José.

  21. quito dijo:

    excelente paseo… sobretodo la patinada sobre la mierda mientras apreciabas a la chica semidesnuda cruzando el patio de tierra… los soretes siempre están ahí, justo cuando uno no puede prestarles atención…

    lo de los laureles y la bolsa empañada son imágenes duras y magníficas! un excelente paseo matutino q adhiriendo a los comentarios anteriores he disfrutado y vivido…

    adhiero también al sentimiento hacia arriba argentinos o cualquiera de los otros noticieros que, en lugar de alegrarte la mañana para empezar, te meten con embudo toda la sangre que los vampiros dejaron derramada la noche anterior… la verdad q mejor ver bob esponja o las chicas superpoderosas…

    otro abrazo de desconocido…

    quito.

  22. MAGUI dijo:

    hoy me levante bastante tarde «llamemosle tarde 1 del mediodia«… pero bue la mañana no esta perdida «di un paseo por la linea que divide güemes y bella vista»…
    SALUDOOS!

  23. Frnnd dijo:

    José… gente… que tal?
    Me sumo a la propuesta Peinate…

    Muy a gusto, por cierto.

    Y ya que estamos con el asunto escatológico.
    ¿Quen le dijo el sorete al pedo?

  24. maria dijo:

    Todavía estoy deslumbrada por ese amanecer iridiscente!
    Me encantó tu paseo y basta. Por mas que intente decirte algo a la altura de tu chispa, creatividad y poesía no lo lograré.
    Saludos
    María

  25. Adriana dijo:

    Si todos los putos pueden escribir así, que viva la putez!

    Maestro: aunque la poesía no sirva para nada, y aunque la exorcises con palabradas varias, no podés ocultar lo poeta que sos.

  26. Liliana dijo:

    ¡¡¡Buenísimo este relato!!!
    Felicitaciones, José.

  27. Liliana dijo:

    ¡¡¡Gluppss!! Me olvidé decir que me sumo a la protesta contra los noticieros de la tele, la radio, la gráfica y cualquier otro medio cuyo único argumento de información sea la violencia.
    Parece que el periodismo olvidó que aquello que expresa no sólo informa. También enseña …

  28. Lale dijo:

    Lindo.
    Melancólico.
    Perturbador, porque me acabo de dar cuenta que sos vos el que pasa cada vez que quiero colgar un bendito pantalón afuera, medio en bolas!

  29. maringa dijo:

    ojala jose ,ojala sea como vos decis, que al final todo se solucione con uno poco de ilusion humana y le vivamos queriendo dar un final feliz a lo que no lo es y pareciera no tener final , pero la verdad que unos buenos criollitos a la mañana a todos nos alegran el alma…ja ! besos , es lindo saber de vos siempre.

  30. Martin dijo:

    Me encantó este. Aunque no pude pasar por alto un detalle que se me clavó como un puñal en los ojos, que me embarró los zapatos cuando transitaba por el hermoso relato…
    «Petizas» se escribe «Petisas»…

    Un saludo.

  31. José Playo dijo:

    @Martin: cuando tenés razón, tenés razón. Corregido y gracias.

  32. Javier dijo:

    A mí también me duele como puñal en los ojos la z de «petizas», pero en realidad no es incorrecto. Según la RAE, está aceptado de las dos formas.
    No es que importe demasiado, pero en fin. Lo busqué hace poco después de leerlo con z en un cuento de Borges. Yo siempre estuve convencido de que solamente era con S (y a pesar de Borges, lo sigo escribiendo así).

  33. José Playo dijo:

    @Javier: taque lo tiró, me podría haber excusado con lo de la RAE. Igual vale el aprendizaje. Saludos.

  34. Martin dijo:

    Si si, yo también lo busqué. Pero en Petizas te manda un «lease Petisas».

    De cualquier modo, Petizas se ve horrible… grande José por el relato y la corrección. Muy bueno.

  35. José Playo dijo:

    @Martin: no podemos negar que reconocer el error de «petisa» es una cuestión de altura. Se agradece.

  36. rocio dijo:

    Muy inspirador!
    Siempre me gustaron las mañanas, y ahora mas , convencida de que es la hora del día en que menos «chorean» jaja

    Tu pluma me llevo de paseo por las callecitas de la docta, gracias!

  37. elrober dijo:

    te conté que mi viejo es de Güemes? con mi prima caminabamos desde
    Corro y la Cañada (era de tierra hasta hace poco ahí) hasta dos cuadras pasando la rotonda de ruta 20 donde vivía mi tía, una vez me caí al resbalarme en lo que se llamaba babasa, que no era otra cosa que el jabón de las piletas que se tiraba a la calle por esas bajadas que nombras, se tiraba a la calle porque cerca de la cañada los pozos negros se llenan muy rápido

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