Un fantasma horrible en la puerta

El lunes o el martes, no me acuerdo bien, golpearon la puerta justo cuando imaginaba en qué número podía poner el volumen del equipo sin que estallaran los vidrios. Me había quedado solo en casa y cada vez que sé que todo el mundo parte para algún lado y me deja ejercer mi monarquía de puertas quietas, me gana una pequeña ansiedad eufórica. Saber que me esperan un par de horas para leer sin interrupciones, o escribir sin interrupciones, o cantar Positively 4th Street de Dylan pifiándole a la letra sin correcciones, o parodiar la guitarra de Compay Segundo en su maravilloso Chan Chan (yerro más en ésta que en la de Dylan) me siento como un pendejo en una juguetería: con permiso para portarme mal mientras no me ven mis viejos. Por eso los golpecitos me hicieron tirar a un costado el libro que había decidido terminar mientras gritaba que ya iba y me ponía de pie refunfuñando.

Pregunté quién era sin abrir y del otro lado una voz infantil preguntó por mi hija. Me quedé colgado unos instantes y por fin corrí el cerrojo y asomé un ojo. Había tres o cuatro cabecitas que se movían de un lado a otro para ver.

—La Niki —agregó una de ellas como para que lo entendiera mejor.

Mi cara de desconcierto debió ser muy parecida a la de una muñeca que se acerca demasiado a una llama. Alcancé a balbucear:

—No; salió con los abuelos.

Cuando las niñas desaparecieron y yo ya estaba a salvo de nuevo adentro, lo pensé mejor. Había vivido un momento bisagra en la historia de mi vida y me disponía a seguir de largo como si tal cosa, sin entender que ese golpe en la puerta era el primero de una cadena de futuros golpes que antecederían a los fatídicos:

—Está en penitencia; no puede salir.

—Se fue de campamento.

—¿Vos sos Ramiro? Dice Niki que no está. Y tomatelá.

—Mi hija está en la facultad, vuelve a la noche.

A veces la intensidad de una asociación atenta contra el dramatismo que le cargamos a una proyección, y a mí se me acababa de licuar el corazón. Ya me había cruzado antes con este fantasma algunas veces en el baño, adonde todavía entro sin golpear cuando sé que mi mujer no lo está ocupando, o en el living, donde todavía soy el Gerente General del Control Remoto. Hasta ese día en que mi futuro se puso cara de cuatro niñas y me golpeó la puerta, yo todavía era joven.

Recreé la escena en mi cabeza, pero esta vez las niñas dijeron con voz de ultratumba:

—Venimos a comunicarle que se acaba de convertir en un viejo choto.

Deambulé el resto de la tarde viéndome en el espejo cada diez minutos, aunque ya sin interés por el tono grisáceo de mi diente muerto, sino para ver si la magia del cristal hacía justicia y me barría para siempre estas canas boludas, estas arrugas que ya son el andamiaje vetusto de esta sonrisa de hamburguesería.

De pronto quise volver a ponerme colorado en las americanas, a odiar las aceitunas negras, a preferir los vasos de vino blanco muy sodeado. La canción que puse para romper el hechizo y patearle el culo a la bruja del calendario fue Brown eyed girl, de Van Morrison, pero la coreografía de los instrumentos me sonó rústica y de una antigüedad apabullante, así que la cambié por una de 50-Cent, una melodía pendeja y llena de puteadas que antes bailaba enroscado a las escobas como si fuera una víbora, pero que esta vez apenas si motivó una danza de maniquí con epilepsia. Desistí con eso y volví a la lectura, pero a las dos hojas me sentía Matusalén, leyendo sobre metodología de la investigación:

—¡Cosa de viejos hechos bosta! —dije antes de ponerle el libro de sombrero a un velador.

Salí al patio y me prendí un pucho. De la boca me salieron seis argollas adolescentes de humo que se doblaron contra la mesa de plástico. ¿Qué me había pasado? ¿Así era como uno comprendía su propia decrepitud, la indignidad de la pérdida de la lozanía? Evoqué, como quien llama al brujo bueno en las fábulas infantiles, los años de mi niñez desolada: un edificio viejo con la terraza acribillada de balas revolucionarias, una veintena de departamentos que le servían de guarida a un regimiento de ancianos locos y a mí, que los domingos a la tarde me pasaba media hora sentado en cada codo de la escalera, repasando los nombres que nunca se pronunciaban en voz alta:

—La viuda Pucheta; el viejo Durán; las hermanas Pailla; la María Elisa; don Tufás.

Volví al living y ahí estaba sobre la mesa la Carpetita Viajera, un experimento de la gente del jardín de infantes —las seños se caracterizan por hacer cosas muy raras para los niños y sus progenitores (en una mesita del estudio tengo un porta herramientas que me regalaron para el día del padre, donde voy a tener que mudar las tarjetas personales y los lápices, porque en esta casa no aparece un martillo ni aunque en la tele tengamos puesta The Wall)—. La idea de la Carpetita es que cada niño la lleve a sus hogares para que nosotros les pongamos fotos y mensajes. Repasé los rostros de mis congéneres enmarcados con témperas de colores, otros papás como yo, pero con nombres de generación caduca remarcado con fibra brillante. Eso de la Carpetita Viajera era un embuste, aquello era un prontuario de gente cuya juventud se estaba diluyendo bajo los mismos besitos babosos que a mí me habían engañado. Tuve ganas de decirles (sobre todo a un gordito con musculosa y barriga de montaraz):

—¡Reaccionen, no sean boludos, nos están cagando!

Opté por serenarme y me puse a pensar también en mis amistades de la infancia, en lo grises y frías que eran esas escaleras donde sólo se podía soñar con qué tan grande era la caldera del sótano, o con que nos bañaba de repente la luz del día que rompía con un estallido al abrir la puerta que daba a los tendederos en la terraza, donde nacían los cables y la libertad.

Volví las páginas de la Carpetita y empecé a pergeñar una estrategia infantil que me salvara. De alguna manera sentía que de haber podido consultar con el brujo bueno de la fábula, me hubiera indicado exactamente lo mismo: agregar una página para mi niña en la cosita viajera, un composé a lo Playo José, digno de colgar en la memoria, con una descripción de trabajos falsos y desopilantes, con afirmaciones ridículas pero intrigantes, con fotos recortadas de Mark Bolan sobre el nombre de “tía Greta” y caras de Bukowski haciendo equilibrio sobre la leyenda “abuelo Chango”. De repente me encontré riendo para mis adentros, con una sonrisa a pura encía entre los labios, preso de una fascinación estúpida y redentora. Me tentó verbalizar aquello de que el trabajo rejuvenece, pero me pareció de una cursilería tan pelotuda como intrigante, así que callé y salí en busca de mi cuaderno para anotar ideas.

Mientras buscaba alguna hoja que mi hija no hubiera rayado hasta cansarse, pensé en las caras de los únicos dos amigos que tuve en aquel edificio de mi niñez. Recordé sus rostros pero no sus nombres; el que despegaba los chicles opacos del suelo y después se los comía (hizo eso hasta que se agarró una hepatitis que por poco lo empuja a la fosa), el del que había venido de Estados Unidos y tenía una bolsa llena de juguetes decapitados con la que soñé hasta que cumplí los quince. Lo mismo que con las iniciaciones ligadas al erotismo, traer a la memoria esas caritas viradas al magenta y congeladas en el tiempo me produjo una nostalgia voluminosa que casi me hace flaquear las piernas.

“Las noches en las que la cabeza se te hundía en un pantano de sábanas y malos sueños, apretabas como loco la esperanza de que al otro día te tocaran la puerta para ir a jugar”

puse en letras grandes con lapicera y me quedé pensando un rato.

Volví las hojas y retomé otros apuntes sobre la paternidad que a veces garabateo. Al final agregué:

“tenés que esperar a que este texto salga solo,
porque tiene que salir.
Va a salir”.

Salió hoy, quería avisarme. Justo cuando escribo esto con mi niña en la falda, lapicera en mano ella, tachando una a una las frases que tenía apuntadas para detener la llegada del fantasma de mi niñez olvidada.

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42 respuestas a Un fantasma horrible en la puerta

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  2. "el que sigue" dijo:

    guaaaaaaaaaauuuuuuuuuuu!!!! Me encantó playo! Zarpado! Zarpado!
    Tratar de describir algo tan grande, me haría sentir un estupido.

  3. vagina way dijo:

    «—Venimos a comunicarle que se acaba de convertir en un viejo choto.»
    Ja! Menos mal que alguien te avisó… ja ja

  4. DARIO dijo:

    QUE VIEJOS ESTAMOS…NOS ESTAN CAGANDO!!!
    MUY BUENO LO TUYO

  5. DARIO dijo:

    que viejos estamos!, coincido…nos estan cagando!!!
    saludos

  6. Sabri dijo:

    …¨el que despegaba los chicles opacos del suelo y después se los comía (hizo eso hasta que se agarró una hepatitis que por poco lo empuja a la fosa), el del que había venido de Estados Unidos y tenía una bolsa llena de juguetes decapitados con la que soñé hasta que cumplí los quince.¨…
    Esa parte me hizo cagar de risa. Mucho.
    El resto me dió mucha pero mucha ternura.
    Besotes!!!

  7. larisa dijo:

    Muy bueno, te digo, es lo primero que leo, seguro no será lo último.
    Quería encontrar el blog porque definitivamente me habia quedado con ganas de leer algo tuyo después de nuestro gracioso encuentro, se podría decir que fue gracioso, me morí de verguenza cuando me dijiste -¿Tengo cara de Seba?- jajaja y bueno, yo suelo tener como ese presentimiento, para llamarlo de alguna manera, con respecto a todo… me equivoque al pensar que eras Seba, pero nos teniamos que encontrar, en eso no me equivocaba, también por eso me tiré a preguntarte, me sentía segura, pero después me tuve que volver a sentar…
    Lo de los chicles me hizo acordar al Taborda, mis amigas/os del primario siempre se comian los chicles del suelo, y acepto una vez yo también lo hice! pero me daba mucho asco, y ahora ni pensarlo, me da dolor de panza!
    Yo todavía soy chica, pero puedo sentirme muy identificada con la parte en que uno quiere estar solo, y cantar, en mi caso tocar la guitarra sin que nadie me este escuchando, y siempre hay alguien que toca la puerta o llama por teléfono… pero nunca atiendo.
    Bueno, mis saludos.

  8. nene dijo:

    —¿Vos sos Ramiro? Dice Niki que no está. Y tomatelá.

    Menos mal que tengo dos varones!!
    Te acompaño en el sentir. Uno no cae en la cuenta de que está por llegar a Tacuarembó Town hasta que tus hijos no te dicen que «para qué tenés mp3 si la mayoría de las cosas que le metés adentro son de gente que ya tiene como setenta años o se murió hace rato».
    En ese mismísimo momento me tomaría una licencia puteadora con ellos y los mandaría a cagar.
    Zappa sigue siendo versionado (ver Sul Divano), y a Hendrix todavía nadie lo puede imitar.
    Y menos que menos Ricardo Mollo.

    Pero es verdad; a veces nos cagan a piñas el orgullo de adolescentes en tiempo de descuento que tenemos y nos hacen saber que ya estamos más para el pantalón de vestir y el mocasín que para el jean y la remerita con la tapa de Don Cornelio y la Zona impresa a la altura de la panza.
    A no desanimar. En todo caso mentite como yo, como todo el mundo: ‘La edad es un estado mental’

    Un abrazo, José.

  9. Julieta dijo:

    Sí ,la edad está en la mente.Sólo envejece el que quiere..Son boludeces que nos decimos para no aceptar que efectivamente nos ponemos viejos (br…,esa palabra ..) y que nos están cagando…Pero no ,arriba ese ánimo y a ponernos los jeens con la remera !!!

  10. Chipako dijo:

    «…adolescentes en tiempo de descuento…» muy buena frase nene!!!

    Tambien me estoy poniendo viejo, las peliculas sensibileras me hacen moquear (cosa que antes no me pasaba), pienso 5 millones de veces antes de gastar guita en cosas para mi (porque tengo que tener ahorrado por si se enferma mi bebe), me aburre la musica de MTV y prefiero VH1…

    Pero no creo que cambie el jean y la remera por pantalones de vestir y mocasines nunca… de ultima si estoy volviendome viejo que no se note tanto.

    Dejo de escribir porque me estan empezando a doler los huesitos de la mano, mejor me tomo una sopita y me voy a la cama…

    Abrazo.

  11. ximena dijo:

    Si ahora te pasa eso esperá a ver a tu Niki cuando empiece primer grado, no solo se te caen las lagrimas, se te cae el alma por que ves que te estas poniendo viejo.
    Es cierto, espera a a que venga y te presente a Ramiro yo tengo varones pero me van a presentar a Romina? …
    Es inevitable, lo importante es seguir poniendose los jeans..
    Segui escribiendo asi…
    Besos
    Pd: Las barritas de azufre ayudan con los dolores de vejez

  12. VERITO dijo:

    es q no somos nosotros los q nos ponemos viejos, ellos crecen muy rapido…demasiado rapido. este relato me hizo reir mucho xq pense q aun no me tocaba, pero hablando por telefono con mi vieja me contaba q mi hermanita, la chiquita!!!!, se puso de novia. mi primera reaccion fue decirle: hacela cagar, q se cree la pendeja. y ahi me di cuenta de lo obsoleta q estoy gire la cabeza y mi gorda me decia : wata wata en su idioma de bebe y ya se que va a ser un pestañeo y me va a traer algun vago a la casa..noooooo, el tiempo pasa rapido, disfrutemos el momento y los metamos en un frasco de formol!!!
    besos jose, YO TE ENTIENDO!!!

  13. carla dijo:

    «HOLA SOY LA CANDE…, ESTA EL LICHI….»

    esa frase escuche hace aproximadamente 15 ds. y te juro me mori… tarde unos segundos en reaccionar y conteste con la voz temblorosa,

    «EEEH SI…. EEEH PARá CANDE YA TE DOY..»

    cuando le avise a mi hijo… «EL LICHI»… se levanto a toda velocidad abandono su pieza (de donde yo habia estado tratando de sacarlo desde hacia ya un rato para que me de una mano para poner la mesa) y corrio al encuentro del llamado y lo que yo escuche desde atras de la puerta fue,

    SI…. SI…. SI….. JAJAJAJA….,. NO YA NO VOY A JUGAR CON LA AGUS DESDE MAÑANA SOLO JUEGO CON VOS…. BUENO… SI… HASTA MAÑANA»

    me meti al baño y les juro no sabia si reir o llorar o suicidarme tomandome todo el plusbell manzana para cabellos maltratados. nadie dijo que esto era facil, el obstetra no me aviso que este niño ademas de llevarse el cuerpo que tenia a los 18 tambien me iba a robar la juventud, la audacia (porque ahora todo lo pienso 2 y hasta 3 veces), el dinero que mes a mes dejo en el colegio donde conocio a esta enana de porqueria que pretende convertirme en una suegra, te das cuenta:
    S U E G R A = VIEJA DE MIERDA.

    mi hijo solo tiene 5 años

    esta aclaracion no es una amenaza, es una aclaracion.. -CANDE…. TENGO AMIGOS QUE POR UNA CERVEZA HACEN CUALQUIER COSA…..-

  14. Dulcinea dijo:

    Es cierto, crecen en un parpadeo, como dice el negro Dolina: Se van a jugar al fondo y cuando vuelven, son pelados de bigotes, tan cierto como hilarante.
    Te zarpaste con brown eyed girl!, igualmente el relato es muy tierno.
    Besotes.

  15. SUGUS(ats) dijo:

    TIERNO!!! y a la vez muy duro! «Venimos a comunicarle que se acaba de convertir en un viejo choto.»
    Yo no tengo hijos, pero siempre he trabajado muy relacionada con niños (he sido niñera, scout, etc) y ahora cuando veo a los niñitos que tuve a mi cargo ingresando en la facultad o saliendo del secundario, ME QUIERO MORIR!!! me siento una vieja chotaaaaaaaaaaaa y pero a la vez me siento orgullosa de que mis «gorditos» esten grandes y me diga… PERO VOS ESTAS IGUAL!!!! jajajaja seguro que no lo dicen en serio pero me devuelve toda la juventud que perdi (y que todavia tengo para rato)
    Como siempre… un placer leerte
    Besos a la niki… la creadora de semejante fantasma

  16. Sí, señor. Yo también soy de las rayadas que cuando se queda sola en casa sube el volumen aún si los vidrios van a romperse en pedacitos ^^’… Ahora vivo sola y eso pasa sistemáticamente cada 3 horas. Los vecinos me odiaban… y no es que ahora ya no lo hagan, sino que el sentimiento se ha vuelto mutuo =D.
    Sos un viejo choto, jó! Y te avisaron, encima. No te podés quejar…

    Volveré, he dicho.

  17. Me olvidé: Me imagino lo que le dirás al susodicho cuando «la nena» crezca y te diga «papá, él es mi novio» (deberías sentirte afortunado si te lo comunica, desde ya te digo)…

  18. romain dijo:

    hermoso jo, me encanto,…y sip la niki genera eso y se viene mucho mas, mucha suerte con lo que viene
    » …porque en esta casa no aparece un martillo ni aunque en la tele tengamos puesta The Wall…»buenisimo

  19. ¡Chanes! ¿Cuántos años tiene Niki ya? Yo la hacía chiquitita todavía… Claro, ¡a los ojos de un padre siempre va a ser una nena! Yo que vos me compro un perro grande para poner en el jardín de adelante.

  20. Carlos dijo:

    Me dejaste mudo 🙁 …

    Mi gorda tiene 1 año y 8 meses .. y no quiero que crezca mas 🙁 ..

    Un abrazo Jose, yo te entiendo.

  21. Lola dijo:

    Bajon, querido.
    Uno tiene millones de pequenios enganios cotidianos para no enfrentarse con su numero de DNI.
    De pronto un desubicado como Playo que tuvo un rapto de realidad se cree que es licito despabilarnos a todos. Mal Playo…

  22. carola dijo:

    @vagina way:

    es cierto, yo un día me convertí en una vieja chota pero nadie me avisó ¡malditos!

  23. eliana dijo:

    a vos por lo menos te avisan, a Cris Morena jamás le avisaron y mirá como anda vestida por la calle!

  24. Viejo dijo:

    Hola José, si bien puede ser un poco terrorífico la idea de ‘ise’ haciendo viejo, tiene cosas buenas. Dicen que las transiciones son difíciles; la vida es una transición. Yo no tengo hijos (supongo que algún día los tendré, o no, quién sabe) pero me imagino que más allá del pequeño detalle de que crecen, son una gran satisfacción. Como leí en alguna revista MAD (mirá a quién vengo a citar…) son una buena forma de hacer guita.

    Abrazos!

  25. Martín - Aquende Libros dijo:

    ¡¡¡¡BBBuuuuuáááááááááá!!!!

    Milena (mi hija) ya tiene cuatro, escribe su nombre, sabe su dirección, ATIENDE LA LIBRERÍA, y le gusta un nene del jardín… que se llama SANTINO!!!
    ¡Qué puede tener de santo un pibe que quiere llevarse a mi hijita!

    Sugus: dos «lobatitos» míos ya son padres… Eso me hizo sentir muy viejo también.

    Encima, yo cada vez me encuentro más parecido a mi viejo, le digo «no toque, no toque» con el mismo tono de voz con que me lo decían a mí.

  26. ElDiegoV. dijo:

    Buenas, Playo!!!

    El fin de semana descubrí el coso este (la culpa fue de las tapas de discos horribles) y no pude parar de reirme…

    No se me ocurre demasiado para agregar, solo que es un groso y que fue una suerte encontrar algo así…

    Suerte!!!

    PD: Me tome la libertad de recomendarlo en el weblog de Esteban Podeti…por lo cual hago lo mismo aca…
    …otro weblog de otro webloguero muy grosso tambien…

    http://weblogs.clarin.com/podeti/

    Espero le guste…

    Gracias!

  27. jajaja

    me morí de la risa

    Y eso que el fantasma del primer novio no te visitó todavía

  28. juan dijo:

    muy bueno josé, qué lindo que escribís!

  29. Lucas, de regreso dijo:

    Bueh, yo no tengo crios, pero cuando ves que casi todas tus ex-novias ya son mamas (con otros tipos haciendo de padres, se entiende) y cuando las alumnas de la catedra donde sos adscripto te dicen ‘senior’ o te tratan de usted, es desolador comprobar que el ridiculo ahora esta mucho mas cerca que a los 20.
    Uno ya piensa varias veces antes de perder aceite con una mujer o desmadrarse en una noche de copas. Ni hablar de cambiar las salidas a las 3 am por un buen vino a las 11…
    Mucho pelo hasta el hombro, mucha barba de intelectual progre, mucha actitud… noventista… Al pedo nomas, porque uno muestra la hilacha fiero.
    Claro, usted Playo con mucha mas gracia que uno, condenado a que los trajes releguen los jeans al escueto oasis del fin de semana.
    Abrazos.

    L

  30. SUGUS(ats) dijo:

    @Martín – Aquende Libros: Que duro no?… mis nenas no son madres pero son tremendas mujeronas!!!!

  31. Martín - Aquende Libros dijo:

    @SUGUS(ats):
    Ahora me hiciste sentir peor. Voy a llorar al fondo y vuelvo más tarde. 🙁

  32. Walterio dijo:

    Elegí un mal momento para leer esto… me voy a buscar un geriátrico (auque lo mejor quizás sea un nicho).

  33. Jackie dijo:

    Manga de ancianos prematuros, debería darles vergüenza:

    http://www.youtube.com/watch?v=Wli0VjOmabU&mode=related&search=

    P.D. No deja de ser bueno el post

    P.D. 2 cada quien vive sus miedos a su manera, quizá no debo ser tan estricta, pero después de ver lo que vi en ese video, mis achaques se esfumaron.

  34. Walterio dijo:

    Jackie: imaginate que si así viven la crisis de los 30… por eso, después de leer la plañidera sarta de quejas que venía antes y a punto de cumplir 42, solo me quedaban como alternativas el asilo o el cementerio.

  35. "el que sigue" dijo:

    jakie: lamento comunicarte que es un truco. Es obvio que es una nena con un buen maquillaje.

  36. Jackie dijo:

    Nada de eso Walterio, total, ya de última los viejos son otros.

    elque: Lamento comunicarte que te hacen falta un buen par de anteojos, capaz que es la edad 😉

  37. elrober dijo:

    si señor!!!!, torrontés bien sodeado, ése es el vino que se debe tomar. No sabía que habías pasado tu niñez viviendo al lado del vecino que decapita muñecos en Toy Story!!!!
    El otro día mi hijo me devolvió un drive con un revés que no pude alcanzar, tiene 8 años. Si, tambien me estoy poniendo viejo, y encima otro está en camino

  38. Alejandrina dijo:

    HDP!!!!!!!! no tenés más chances que recordar tu adolescencia como una de las mejores etapas… vos te acordas tus retiros en el campo?? tus exilios en sanrafa, las milanesas frias a las 3 de la tarde desp de haber terminado de comer como un chancho, pero era la única excusa válida para no sentarte a estudiar (la misma materia), las piramides de latitas de cerveza al lado de la parrilla en Aniza?? los fogones al lado del rio??…. y eso q solo compartí pocos momentos….

    Respecto a mi sobrina, Hay josesito querido… q complicado veo el panorama… para q Ramirito toque la puerta no falta mucho. Vengo siguiendo a la gorda por los videos de la Ceci y es una muñeca, con lo cual te diría que te vayas acostumbrando…. Me hiciste cagar de risa.

  39. José Playo dijo:

    Loco, qué buenos comentarios, estoy chocho y los disfruté cuando iban cayendo igual que leerlos todos juntos de nuevo acá. Me siento menos solo y agradezco eso. Voy a ir reservando el quincho del geriátrico así festejamos con un regio puré de calabaza. Hay cancha de bochas, lo espero.

    Abrazos,

    José.

  40. Octavio Revol dijo:

    ¡EL MISMISIMO DIABLO! SI TE ESTAS SINTIENDO VIEJO TE CUENTO LA HISTORIA DE PETER PAN Y DEL PAIS DE NUNCA JAMAS, DONDE LOS NIÑOS NUNCA CRECEN. ESOS PENDEJITOS DE LA PUERTA ME LOS IMAGINE ¡COMO LOS CRIOS MUTANTES DE «CROMOSOMA 3» DE CRONEMBERG! ABUELITA, QUE JULEPE!

    ABRAZO JOSAYO!

  41. José Playo dijo:

    @Octavio Revol: no podía ser de otra manera, tu mente poniendo criaturas mutantes detrás de todas las puertas. Cronemberg hace mal a la siesta, ya lo hablamos a esto. Abrazo.

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